sábado, 13 de mayo de 2023

Stanislaw Lem x 3

Mi primer acercamiento a la obra de este autor, sindicado como uno de los mejores del género y al que sin embargo hasta estos días nunca había leído pero que al parecer tampoco goza de la popularidad que ostentan otros grandes, probablemente por que muchos de sus títulos siguen sin ser traducidos.

 Lo primero que he de decir es lo mucho que me costó sentarme a escribir esta reseña. La dinámica en nuestro grupo de whatsapp consiste en elegir un cuento y un autor, leerlo entre varios, y luego comentarlo. Yo no leí el cuento de Lem que se seleccionó en su momento, de modo que luego propuse (en compensación) leer dos cuentos suyos más, como para tener un mejor panorama acerca de su estilo, sus temas, sus aportaciones. Y si bien los tres relatos eran breves y de fácil lectura, nuevamente procastiné. Cuando esto me sucede muchas veces es por que instintivamente aquello que tengo que leer me produce un cierto rechazo. Tal vez es mi imaginación, pero son más las veces que lo que tenía que leer efectivamente no me gustó, que las que que me lleve alguna grata sorpresa. Este es el caso de lo primero, lamentablemente. Y es la razón por la cual este comentario que hago aquí está escrito con este estilo más llano y personal, y no como una verdadera reseña crítica, que es como me gusta comentar un relato, intentando que el que me lea sienta interés y curiosidad, e invitándolo en el mejor de los casos a observar algo sorprendente en esa obra.


Los cuentos leídos fueron “Cuento de la máquina calculadora que luchó con un dragón”, “El electrobardo de Trurl”, y “ El acertijo”. Aunque fueron elegidos al azar, todos tratan un poco inevitablemente en el caso de Lem acerca de la cibernética y la inteligencia artificial, un tema este último que no solo nunca me representó demasiado interés ni siquiera en el ámbito de la literatura de ciencia ficción, sino que además, en los últimos días ya me tiene bastante saturado. Pero más allá del tema, el estilo narrativo de Lem, que asume la forma de una parábola o especie de fábula, no es precisamente tampoco uno de mis preferidos. Para colmo, por lo que se ve la mayoría de quienes publican sus narraciones se han puesto de acuerdo en ilustrarlas con imágenes de máquinas lisérgicas que rememoran el arte de Heinz Edelmann y demás íconos del pop de los sesenta, que a muchos lectores nos resulta más que demasiado extraño y probablemente la peor opción para ilustrar una obra de verdadera ciencia ficción.


Para no extenderme más solo puedo agregar que la base filosófica de la narración en Lem se nota mucho, es innegable e inmejorable, pero paradójicamente, quizás no logra una buena comunión con lo literario, haciendo que las historias parezcan tener más de devaneo epistémico que de cuento de ciencia ficción, mal que nos pese. Quizás es solo cuestión de costumbre y estamos demasiado arraigados a las formas que dominan la ciencia ficción de este lado del mundo, inclusive si nos referimos a la new wave, a la que precisamente por una cuestión de economía epistemológica convenimos en llamar “filosófica”.

 

1 comentario:

  1. A mí me atrajo Lem con una de sus novelas, sus cuentos a mí me encantaron, se que tienen un estilo que puede resultar pesado y confuso. Lo que me llamó especialmente la atención fue ese estilo de fábula medieval con ciencia ficción para tratar temas de la naturaleza humana, siendo realmente pocas veces que toca el tema de las IA en sus cuentos, la mayoría de estos tratan sobre máquinas que ya son "humanas" con sentimientos y actitudes similares a la del ser humano; no haciendo alusión a máquinas pensantes, más bien al punto de vista de una cultura ajena a la conocida. Pero por supuesto, todos pueden tener su opinión sobre sus obras, ahí está el encanto en todo esto.

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