jueves, 16 de noviembre de 2023

RICITOS DE ORO

 

Bajo un cielo purpúreo, sobre una tierra escarlata, rodeada por formas herbáceas de colores carotenoides yace una nave atmosférica. Apenas más alta que dos personas, pero ancha y larga de proa achatada, casi como un hacha. Dos potentes motores de iones empujaban a la nave; bajo su fuselaje hay discos de ingravidez que elevan a la nave del suelo en vertical, los cuales también servían para ponerla en vertical. Esta hazaña de la inteligencia y la fuerza colectiva de la humanidad es una pionera, la primera nave tripulada que desciende sobre un mundo habitado por formas orgánicas; no obstante, carente de formas de vida con inteligencia superior. Asabiya, es su nombre; y la gran parte de sus tripulantes se hallaban fuera, recopilando muestras de las formas de vida animal y vegetal, así como con los

minerales.