LA GUERRA DE LAS SALAMANDRAS
Título original: Vàlka s Mloky
Karel Capek, febrero de 1936.
Traducción: Ana Falbrová y Ciro Elizondo
Karel Capek nació en Malé
Svatoňovice (República Checa) en 1890. Dramaturgo, novelista, periodista y
activista político, fue uno de los escritores en lengua checa más importantes
del siglo XX. Estudió Filosofía y Estética en la Universidad Carolina en Praga,
en la Universidad Humboldt en Berlín y en La Sorbona en París. Fundador y
director del teatro de arte Vinohradsky, en Praga, el gran éxito de su obra
teatral R.U.R. (Robots Universales Rossum), escrita en 1920,
popularizó el nacimiento de la palabra "robot", derivada del término
checo robota, que significa literalmente
"servidumbre". El ascenso del nazismo provocó en él una fuerte
reacción. En su novela más celebre —La guerra de las salamandras, de
1936—, denunció en clave de ironía y humor los regímenes totalitarios, la
carrera armamentística, el colonialismo y el desenfreno del capitalismo. Murió
de neumonía tres meses antes de que las tropas del Tercer Reich hicieran su
entrada en Praga.
SINOPSIS:
El Capitán J. Van Toch en sus viajes por las
islas del Pacífico halla unas curiosas criaturas, unas salamandras dueñas de
una prodigiosa habilidad de aprendizaje y manos capaces de sujetar
herramientas. Las salamandras pronto son comercializadas como mano de obra y
logran proezas inimaginables antes de su llegada, su capacidad intelectual
produce debates acalorados en la sociedad sobre cual es el lugar de estos
anfibios en la comunidad. Las consecuencias de extraer a estos animales de su
hábitat resultan en una debacle.
RESUMEN:
La historia se cuenta desde la perspectiva de
un narrador en tercera persona, este con ayuda de los prolijos recortes de
periódico de Papá Povondra, mayordomo del Señor H. G. Bondy, nos relata la
historia de las salamandras desde su descubrimiento hasta su conflicto con la
humanidad.
El Capitán J. Van Toch, se dedicaba a buscar
perlas en las islas del Pacífico, en una de sus expediciones se ve obligado a
inspeccionar una isla a la cual los nativos se niegan a acercarse, pues ellos
ponderan que ahí existen "Diablos". El capitán sin oír razones
procedió hasta dicha isla, ahí tras un incidente descubrió a unos anfibios
bípedos de gran tamaño; al interactuar con las salamandras descubre que pueden
ser usadas para la recolección de las perlas.
Tras su prodigioso hallazgo regresa con una
enorme mercancía para sus jefes; viéndose ante una gran oportunidad de negocio,
busca un socio en su país natal. Es así como se presenta ante la casa de H. G.
Bondy, un empresario de éxito; aquí es donde Papá Povondra se halla en la
trascendental elección de permitir el ingreso al desaliñado capitán o
expulsarlo.
H. G. Bondy escucha al capitán, aunque no cree
realmente en las palabras del capitán por considerarlas fantasiosas, decide
aceptar la propuesta. Con esta decisión las salamandras abandonan su hogar, se
expanden por el pacífico, esconder su existencia se vuelve imposible, la
comunidad científica la identifica como "Andrias Scheuzeri", todos se
ven impresionados por su habilidad reproductiva y su sin igual intelecto; pronto
son usadas en las más diversas y extravagantes labores, entre ellas las
construcciones submarinas y la guerra. Mientras las salamandras son
comerciadas, explotadas y la sociedad discute sobre el trato que reciben estas
criaturas, el señor Povondra empieza su colección de recortes.
Al final las salamandras armadas por la propia
humanidad para una guerra contra otras naciones, numerosas y limitadas a las
costas los anfibios se ven en la necesidad de expandir sus dominios; gracias a
las habilidades que los propios humanos les enseñaron se las arreglaron para
fabricar más costas en el mundo, poniendo en jaque a todas las naciones.
COMENTARIOS:
La obra de Capek es producto de los tiempos
convulsos que se vivían en la sociedad europea de principios del siglo XX,
siendo su visión más progresista usó sus escritos para expresar sus críticas
hacia la sociedad; en "La Guerra de las Salamandras", hace una
metáfora alrededor de estos anfibios sobre la explotación, esclavitud,
colonización, la ambición del sistema capitalista y el surgimiento de los
regímenes nacionalistas tan ampliamente difundidos en la Europa de esos días.
Es una lectura sencilla, donde se narra de
forma comprensible los acontecimientos, desarrollando los extensos y ardientes
debates sociales alrededor de estas salamandras para otorgarles un lugar en la
sociedad o denegarles el mismo. Una historia que empieza como las aventuras de
un viejo marinero paulatina y orgánicamente se transforma en la búsqueda de la
utopía, y desencadena con una singular distopía donde las salamandras
organizadas y armadas se liberan del control humano.
No puedo pensar en algún aspecto de la obra
que no encaje, parezca redundante o se antoje forzado; una obra singular, con
acontecimientos más originales y estrambóticos de lo que ya he expuesto hasta
ahora, en el desenlace un sentimiento agridulce se desencadenó en mi pecho,
tras todo el viaje se ha empatizado con los anfibios, al mismo tiempo se siente
una impotencia e incertidumbre sobre el destino de la humanidad. El final es
ambiguo como si dejase al lector elegir los acontecimientos futuros, esto podrá
gustar más o menos, no obstante, el viaje es fascinante y lo vale.
Un libro con alto contenido crítico y político
que personalmente creo debe recuperarse, poner de nuevo el debate sobre la
mesa, sin miedo y sin tapujos.

Obras similares o construídas a partir de esa premisa o en tono de fábula, como podrían serlo Rebelión en la Granja, La Máquina del Tiempo, Fundación, o Yo, Robot y El Hombre Bicentenario (ambas también de Asimov) realmente nunca me interesaron demasiado. Ni hablar cuando prometen engañosamente un recorrido hacia otros mundos y el destino final es el lugar del que partieron. Aún así tengo una deuda pendiente aún con autores del Europa del este, sobre todo de ciencia ficción
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