No saben todo lo que he hecho detrás del velo de sonrisas, inauguraciones o lindos trajes recién comprados; ni cuantas manipulaciones realicé para lograr todo por lo que se me han sufragado. He desempeñado el cargo con todos los sacrificios, atados por siempre a mi consciencia y a mis manos.
¿Querrían saber? Claro que desearían, después de todo no hay nada más que les gustaría en esta maldita tierra que asesinarnos para mostrar que el pueblo es quien manda, cuando somos nosotros los que permitimos sus manifestaciones, revueltas y destrucciones.
Todos los escuadrones desplegados, los rivales e inconvenientes silenciados, los sobornos dados. Los duros segundos antes de salir a dar la cara ante las cámaras. El insomnio por esperar con un revolver en la mano a ese amigo que al final siempre fue tu enemigo abrir esa puerta. La horrible incertidumbre de escuchar esa llamada de destierro del partido o la muerte de un ser querido.
Jamás lo entenderán. Todo el precio pagado, para que el estado no caiga en el naufragio. Lastimé a tantos; con fuego, mentiras y engaños. No me arrepiento del daño, pues todo fue necesario.

diría que es una narración o que va más por ese lado (no ensayo). El discurso interno puede ser un buen recurso en un relato dependiendo del caso (agiliza, informa, revela, etc.). Sin la estructura ni los elementos del relato en sí en cambio, el lector carece de aquello que lo guíe en la lectura. No existen muchos relatos (consagrados) escritos íntegramente de esta manera, y los pocos que se conocen establecen de todas maneras un código para su lectura que es necesario según la propuesta que hace el autor. Por ejemplo en aquellos casos en los que el narrador solo puede hablar consigo mismo o es de una naturaleza tal que no tiene otras formas de comunicarse (máquina o robot, alien, planta, ser divino o persona con demencia o rasgos similares). Aquí estamos para leer tus próximos post!
ResponderEliminarCon este relato me hace reflexionar, si... Incluso ser corrupto tiene sus sacrificios. Relatar con la perspectiva de primera persona se me antoja la correcta para la intencionalidad (o esa es mi perspectiva) de la narración; encontrar una razón para no cargar con el peso moral de las acciones, no obstante, el peso de la responsabilidad es constante. Y tanto más me es interesante la indirecta crítica al monopolio de la violencia del estado y su faceta represiva para su propio mantenimiento.
ResponderEliminarSi tuviera que expresar una sugerencia sería que falta señalar las entidades privadas que entran en estas tramas de corrupción, y compra de voluntades.
Errores narrativos no podría señalar, no busca ser más de lo que es, y su desarrollo es el adecuado.